En los negocios como en el fútbol, los equipos más exitosos son aquellos que entrenan para distintos escenarios, estudian a sus rivales y cuentan con un plan incluso para los momentos más difíciles.
Las empresas operan en un entorno donde los riesgos forman parte del juego. Fallas operativas, incendios, daños eléctricos, interrupciones en la cadena de suministro, rotura de maquinaria o ciberataques pueden aparecer en cualquier momento y alterar por completo una operación que parecía funcionar con normalidad. Es por eso que, Andrés Silva, CEO de Tecniseguros, menciona que "la gestión del riesgo sigue siendo la mejor estrategia para proteger la continuidad de un negocio. Las organizaciones más exitosas no son aquellas que nunca enfrentan una crisis, sino las que tienen la capacidad de responder rápida y estratégicamente cuando ocurre un imprevisto”.
Es decir, la clave está en anticiparse: identificar vulnerabilidades, analizar escenarios y definir protocolos de respuesta antes de que ocurra una crisis. Así, la gestión de riesgos se ha convertido en una prioridad para Ecuador. Según organismos internacionales y registros históricos:
- Ecuador ha registrado 93 grandes desastres naturales en las últimas cuatro décadas.
- El Banco Mundial identifica al país como una nación con alta exposición a amenazas naturales y eventos extremos.
- Solo los apagones registrados durante 2024 provocaron pérdidas económicas estimadas en USD 1.916 millones, evidenciando cómo un evento inesperado puede afectar la continuidad operativa de miles de empresas.
Actualmente, las amenazas no siempre son visibles. La transformación digital ha permitido que las empresas sean más eficientes y competitivas, pero también ha incrementado su exposición a riesgos tecnológicos. La pérdida de información, la interrupción de sistemas o un ataque informático pueden generar consecuencias operativas, financieras y reputacionales significativas. “En una organización, una brecha de seguridad puede afectar años de trabajo, información estratégica y la confianza construida con clientes y aliados", comenta Silva.
Así como los equipos campeones entrenan, analizan escenarios y se preparan para distintos resultados, las organizaciones que invierten en gestión de riesgos fortalecen su capacidad de adaptación, protegen sus operaciones y aseguran su sostenibilidad en el tiempo. "La mejor decisión es prepararse antes de que llegue la crisis. La prevención sigue siendo la inversión más inteligente para proteger el patrimonio, la operación y el futuro de una organización", concluye Andrés Silva.
