En Ecuador, hablar de cine y audiovisual ya no significa mirar únicamente hacia las salas, los festivales o las grandes productoras. Cada vez y con más fuerza, una parte importante de la conversación nace también en las aulas, en los talleres, en los espacios de experimentación y en los cruces entre quienes están aprendiendo y quienes ya hacen industria. Con esta filosofía aparece MOMAV 2026, el encuentro anual de cine y audiovisual organizado por la carrera de Cine del Colegio de Comunicación y Artes Contemporáneas (COCOA), que se realizará en la Universidad San Francisco de Quito y que vuelve a poner sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿cómo se construye el futuro del audiovisual ecuatoriano?
Más que un evento académico, MOMAV se plantea como un espacio de conexión entre formación e industria. Su edición 2026 gira en torno a “Conexiones”, un concepto que atraviesa las nuevas narrativas, los vínculos humanos y el diálogo entre creatividad, técnica e innovación.
Esa idea toma forma concreta en los concursos que articulan buena parte del encuentro. Por un lado, están los proyectos de cortometraje presentados por estudiantes universitarios y jóvenes profesionales ante especialistas del sector. Por otro, MOMAV Jr. abre una ventana para que estudiantes de colegio se acerquen al lenguaje audiovisual desde temprano, con la creación de piezas breves. Hay algo valioso en esa doble apuesta: mientras una impulsa obras en proceso de maduración, la otra siembra curiosidad y oficio en nuevas generaciones. No es poca cosa.

Pero tal vez lo más interesante de MOMAV no sea únicamente lo que exhibe, sino lo que provoca. Un evento así permite que quienes hoy estudian cine o audiovisual no se queden encerrados en el ejercicio académico, sino que contrasten sus ideas con la realidad del medio, reciban retroalimentación, escuchen otras miradas y entiendan que crear implica dialogar, revisar, defender y volver a pensar una propuesta. Allí es donde la academia deja de ser una burbuja y se convierte en plataforma.
En un país donde el sector cultural sabe abrirse paso entre limitaciones estructurales, encuentros de este tipo cumplen una función que va más allá de la programación; ayudan a consolidar redes, a visibilizar voces nuevas y a recordar que la industria también se fortalece cuando existen lugares para ensayar, equivocarse, mostrar, escuchar y crecer. Y eso, en el fondo, es lo que vuelve valioso a MOMAV: no solo celebra el audiovisual ecuatoriano, sino que contribuye a formarlo.
La invitación es para este 15, 16 y 17 de abril y está abierta a quienes quieren mirar de cerca hacia dónde se están moviendo las narrativas jóvenes, qué preguntas atraviesan hoy a los creadores emergentes y cómo la academia puede convertirse en un actor real dentro del desarrollo cultural del país. Más detalles sobre la jornada en el siguiente link: https://www.usfq.edu.ec/es/eventos/momav-2026.

